La novela gráfica Gigs nos sitúa en un mañana donde la tecnología no libera, sino que esclaviza mediante empleos temporales. La ciudadanía vive al día, aceptando encargos de aplicaciones que deciden ingresos y horarios, mientras una élite acumula riqueza sin trabajar. Una visión que resuena con la precariedad laboral actual.
Algoritmos que deciden tu sueldo y tu descanso 🤖
La obra plantea un sistema donde cada tarea se asigna por un algoritmo central que prioriza la eficiencia sobre el bienestar humano. Los trabajadores, evaluados en tiempo real, pierden autonomía y derechos. Este modelo técnico replica el funcionamiento de plataformas digitales actuales, donde la gestión por datos fragmenta la jornada y elimina la estabilidad, convirtiendo cada pedido en una lucha por la subsistencia.
El sueño húmedo de un becario de RRHH 😅
Al leer Gigs, uno piensa que algún ejecutivo lo tomó como manual de instrucciones. Porque si ya hoy te pagan por kilómetro recorrido en bici, imagina un futuro donde hasta respirar sea un gig con penalización por pausa. Lo peor no es la ficción, sino que muchos ya vivimos en el borrador de este guion, solo que sin el diseño cyberpunk molón.