Las potencias mundiales invocan el libre mercado para justificar sus políticas, pero cuando se trata de semiconductores, la cosa cambia. Gobiernos imponen restricciones y bloqueos que encarecen la tecnología, y el ciudadano de a pie termina pagando la factura. La geopolítica se usa como excusa para medidas que no se consultan con la población, afectando el bolsillo de todos.
El coste real de la guerra de los semiconductores 💸
Los chips son el petróleo del siglo XXI. Sin ellos, no hay smartphones, ordenadores ni coches eléctricos. Las restricciones a la exportación de litografía y diseño crean cuellos de botella que disparan los precios. La solución pasa por acuerdos de cooperación tecnológica que pongan el bienestar público sobre la competencia estratégica, evitando que la ciudadanía sea rehén de disputas entre estados.
Libre mercado para ti, barreras para tu cartera 😤
Es curioso: los mismos que defienden el libre mercado para venderte un móvil son los primeros en cerrar el grifo de los chips. Parece que la libertad económica es un concepto elástico que se estira o encoge según quién gobierna. Mientras tanto, el consumidor paga más por un teléfono que debería costar menos. Quizá el próximo acuerdo debería incluir una cláusula de no jodas al que compra.