La Generalitat ha denegado la instalación de una planta solar fotovoltaica en Tavernes de la Valldigna al considerar que el terreno es inundable y carece de acceso directo a la vía pública. La empresa promotora no respondió a los requerimientos administrativos, lo que llevó a una decisión que, según fuentes municipales, evita riesgos de daños por inundaciones y protege el paisaje rural de la zona.
Los criterios técnicos que tumbaron el proyecto solar ⚡
Desde el punto de vista técnico, la denegación se fundamenta en dos puntos clave: la clasificación del suelo como zona inundable según el Plan de Acción Territorial de carácter sectorial sobre prevención del Riesgo de Inundación (PATRICOVA) y la ausencia de un vial que conecte directamente con la red viaria pública. Sin este acceso, el mantenimiento y la evacuación de emergencia quedan comprometidos. Además, la empresa no subsanó las deficiencias señaladas en el plazo estipulado, lo que dejó el expediente sin posibilidad de enmienda.
La empresa que no contestó: un silencio muy elocuente 🤫
Lo más curioso del caso es que la empresa promotora, ante los requerimientos de la Generalitat, optó por el mutismo absoluto. Vamos, que ni un WhatsApp mandaron. Con esa estrategia, cualquiera diría que querían que les dieran calabazas. Al final, el silencio administrativo les ha salido caro, pero los vecinos de Tavernes respiran aliviados: se libran de paneles flotantes no previstos y de un paisaje rural intacto. Eso sí, la próxima vez que quieran instalar algo, quizá deberían contestar al menos un recibido.