Una fuga masiva de nitrógeno líquido en una planta de envasado de gases licuados desencadenó la congelación y rotura de componentes críticos. El incidente, originado por un fallo en la junta de estanqueidad, expuso la fragilidad de los elastómeros ante ciclos de fatiga térmica no monitorizados. La respuesta técnica implicó un escaneo láser tridimensional criogénico simulado para evaluar daños.
Escaneo láser y simulación: verificando la pérdida de elasticidad 🧊
Se utilizó FARO Scene para capturar la geometría deformada de los componentes y Autodesk ReCap para procesar la nube de puntos. Con estos datos, se alimentó un modelo en COMSOL Multiphysics que simulaba la contracción térmica y el comportamiento viscoelástico de los elastómeros a -196°C. Los resultados en Inventor confirmaron una pérdida de elasticidad del 78% en las juntas, muy por debajo del umbral de seguridad operativo.
El elastómero que pidió la baja por congelación ❄️
Tras el análisis, quedó claro que la junta no soportó el cambio de temperatura. Al parecer, nadie le avisó que debía trabajar turnos de frío extremo sin avisar. Ahora, los ingenieros debaten si instalar sensores térmicos o simplemente cambiar las juntas cada vez que alguien estornude cerca del tanque. El nitrógeno, mientras tanto, sigue riéndose en fase gaseosa.