Vietnam ha lanzado una campaña publicitaria que convierte la fruta en un videojuego comestible. Sobre un plato real, un holograma 3D de un mango aparece al escanear un código QR en la etiqueta. El truco: al morder virtualmente la fruta digital, el sistema genera un descuento real para usar en el supermercado. Publicidad que se saborea, literalmente.
Códigos QR y hologramas comestibles: la tecnología detrás del bocado 🥭
La campaña usa tintas comestibles a base de almidón de arroz para imprimir los códigos QR directamente sobre la piel de la fruta. Al escanearlos, una aplicación de realidad aumentada proyecta un mango 3D que reacciona al movimiento de la boca del usuario. Un sensor de proximidad detecta el gesto de morder y activa un cupón digital canjeable en caja. No hay chips ni baterías: todo el proceso se basa en patrones ópticos y algoritmos de visión por computadora ligeros, pensados para funcionar en móviles de gama media.
Morder el aire para ahorrar: el nuevo deporte nacional 😂
La idea es sencilla: abres la boca frente a un holograma y, si coordinas bien, te ahorras unos céntimos. Los primeros reportes indican que varios usuarios han mordido el teléfono en lugar del mango virtual, y al menos uno intentó canjear el descuento mordiendo la pantalla del supermercado. No se sabe si la campaña aumentará el consumo de fruta, pero sí las visitas al optometrista.