La selección francesa debutó en el Mundial 2026 con una victoria por 2-0 ante Senegal, gracias a dos goles de Mbappé. Sin embargo, el marcador no refleja los problemas defensivos que mostró el equipo durante el partido. Aunque dominó la posesión y generó ocasiones, la defensa francesa sufrió en varias transiciones rápidas del rival. Para la afición, queda la sensación de que el equipo aún no es un bloque sólido.
Análisis táctico: la fragilidad defensiva como asignatura pendiente ⚽
El esquema de Francia evidenció desajustes en la presión tras pérdida. Los laterales subieron con frecuencia, dejando espacios a espaldas de la defensa central que Senegal supo explotar en contragolpes. La salida de balón fue correcta, pero la falta de un mediocampista defensivo puro obligó a Mbappé a retroceder para ayudar en la contención. Si el equipo no corrige esta desconexión entre líneas, rivales más organizados podrían castigar severamente estos errores en fases eliminatorias.
Mbappé no puede hacer magia todo el rato (aunque lo intente) 🎩
Ver a Mbappé marcar dos goles y luego tener que correr hasta su área para tapar un hueco defensivo es como pedirle al chef que además friegue los platos. Sí, ganaron, pero si la defensa sigue siendo un colador, el próximo partido podrían necesitar que el crack francés saque un conejo de la chistera en el minuto 90. O peor: que tenga que jugar de portero.