La semana pasada, un pórtico de peaje automatizado colapsó en una autopista principal. El fallo se originó en la unión soldada, que cedió por fatiga debido a vibraciones inducidas por el viento. El incidente, afortunadamente sin heridos, ha puesto el foco en los procesos de diseño y mantenimiento de estas estructuras metálicas expuestas a cargas dinámicas.
Pipeline 3D para el análisis del fallo estructural 🛠️
El equipo de ingeniería forense utilizó un pipeline 3D con FARO Scene para el registro de la nube de puntos del colapso y Autodesk ReCap para el procesamiento y alineación de los datos. Con la malla resultante, se modeló la zona de fractura. El análisis evidenció que la soldadura presentaba una concentración de tensiones no contemplada en el cálculo original, agravada por el efecto de ráfagas de viento laterales repetitivas.
El viento silbaba, la soldadura lloraba 🌬️
El pórtico decidió jubilarse antes de tiempo. Resulta que el viento, ese elemento que usamos para ventilarnos, puede convertir una soldadura en un chicle mal pegado. Los técnicos descubrieron que la estructura vibraba como una guitarra desafinada cada vez que soplaba brisa. Menos mal que nadie pasaba justo debajo, o la anécdota no habría tenido gracia.