La nueva temporada de la Fórmula E arranca en diciembre con los autos Gen4, que alcanzan 335 km/h y son más grandes. El formato cambia a carreras sprint de 30 minutos sin paradas, similar a la F1. Se suman tres circuitos tradicionales, como Austin, Texas. El campeonato abandona calles cerradas para ofrecer espectáculos más accesibles en lugares conocidos. La categoría se vuelve más rápida y popular, acercándose a la F1.
Gen4: baterías más potentes y aerodinámica heredada de la F1 ⚡
Los monoplazas Gen4 duplican la potencia de regeneración y usan frenos traseros por cable, tecnología tomada de la F1. El peso aumenta pero la velocidad punta sube un 30%. Las carreras sprint eliminan los pit stops técnicos, forzando una gestión extrema de la energía. Los neumáticos Hankook mejoran el agarre en seco y mojado. En Austin, el circuito de COTA exige curvas rápidas, un reto para la tracción eléctrica. La nueva especificación busca eliminar las dudas sobre el rendimiento de los eléctricos.
Adiós a los conos: ahora chocan contra bordillos de verdad 🏁
Los puristas del ruido y la gasolina tendrán que tragarse el orgullo. La Fórmula E abandona los circuitos callejeros hechos con conos y barreras para correr en pistas de verdad. Austin, con sus subidas y baches, promete más acción que ver un cargador lento de móvil. Eso sí, los pilotos ya no podrán quejarse de que las calles están rotas: ahora se estrellarán contra los pianos de toda la vida. Menos excusas, más espectáculo.