Ford ha tenido que volver a contratar a más de 350 ingenieros que había despedido, luego de que la inteligencia artificial que usaban para diseñar vehículos cometiera errores graves. Estos fallos redujeron la confiabilidad de los modelos y dispararon los retiros del mercado. La compañía admitió que confiar solo en la automatización sin supervisión humana fue un error. Para los conductores, esto significa que los autos Ford podrían ser más seguros ahora.
La IA no entiende de contextos ni de fatiga de materiales 🛠️
La inteligencia artificial aplicada al diseño optimizaba formas y pesos, pero no preveía cómo ciertos materiales se comportarían bajo estrés continuo o en condiciones climáticas extremas. Los algoritmos priorizaban eficiencia sin considerar la durabilidad real de las piezas. Esto generó fallos estructurales en componentes críticos como frenos y suspensiones. Ford descubrió que los modelos generados por IA carecían del criterio empírico que solo décadas de experiencia en ingeniería pueden aportar.
El robot diseñaba autos, pero no sabía que se rompen 🤖
Resulta que la IA era muy buena dibujando autos aerodinámicos, pero pésima entendiendo que un coche no es un mueble de IKEA: tiene que durar más de un viaje al supermercado. Los ingenieros recontratados ahora pasan sus días revisando archivos digitales y murmurando frases como esto no lo haría ni un becario. Mientras tanto, la IA fue relegada a tareas menos dañinas, como predecir el clima en la fábrica.