Un equipo de fútbol juvenil de Valencia, con edades entre 16 y 18 años, celebró su título de liga contratando a una estríper en un polideportivo municipal. El acto contó con la presencia de padres y el presidente del club, que ya ha dimitido. La alcaldesa ha denunciado los hechos ante la Fiscalía para investigar si se vulneraron derechos de menores en un evento público.
La tecnología de control de accesos no evitó el despropósito 🏟️
El polideportivo municipal, como muchos otros, dispone de sistemas de videovigilancia y control de accesos mediante tarjetas. Sin embargo, la seguridad física no puede prevenir malas decisiones organizativas. Para evitar casos similares, el club debería implementar protocolos digitales que automaticen la validación de actividades contratadas, vinculando los permisos a una base de datos que filtre contenidos no aptos para menores. La tecnología es una herramienta, no un sustituto del criterio.
El VAR no pudo anular el show de la estríper ⚽
La celebración del título incluyó un show que ni el VAR habría revisado. Mientras los jugadores esperaban un trofeo, recibieron una coreografía que ni en los vestuarios. Los padres, atónitos, vieron cómo el presidente intentaba marcar un gol de emergencia dimitiendo. Al final, el club promete revisar sus protocolos, aunque quizá deberían empezar por no confundir la fiesta de fin de temporada con un after de discoteca.