El primer auto eléctrico de Ferrari, el Luce, llegó a China con un precio de 586 mil dólares, un 7% más barato que en Europa. A pesar de las críticas iniciales sobre su diseño y rendimiento, las 88 unidades disponibles se agotaron de inmediato. Este fenómeno confirma que el prestigio de la marca italiana sigue siendo un factor decisivo para los compradores de lujo en el mercado chino.
Un eléctrico que apuesta por la tradición sobre la innovación 🏎️
El Ferrari Luce no busca competir en aceleración ni autonomía con alternativas locales como Nio o BYD. Su propuesta se centra en la herencia de la marca: un motor eléctrico de 800 kW, una batería de iones de litio con 450 km de alcance y un chasis de aluminio. Los ingenieros de Maranello priorizaron la sensación de manejo y el sonido artificial del motor, dejando de lado las cifras de potencia. El resultado es un auto que pesa 2.1 toneladas y acelera de 0 a 100 km/h en 3.2 segundos, lejos de los 2.1 segundos de un Rimac Nevera.
Los ricos chinos: entre el prestigio y la razón 💰
Mientras algunos se preguntan por qué pagar 586 mil dólares por un eléctrico que corre menos que un Xiaomi SU7, la respuesta es simple: el caviar no compite con las empanadillas. Los compradores chinos de Ferrari no buscan la mejor relación costo-beneficio, sino un objeto que grite tengo dinero pero también gusto. Además, pagar un 7% menos que en Europa debe sentirse como una ganga, aunque para el resto del mundo sea el sueldo de toda una vida.