Ferrari ha destituido a su jefe de marketing, Enrico Galliera, después del mal recibimiento de su primer vehículo eléctrico, el Luce. El modelo, con un precio de 550.000 euros, fue criticado por su diseño y coste, lo que provocó una caída de más del 8% en las acciones de la compañía. Este movimiento muestra que incluso las marcas de lujo enfrentan riesgos al innovar en el mercado eléctrico.
El desafío técnico de electrificar el lujo de Ferrari ⚡
El Luce debía demostrar que Ferrari podía trasladar su ADN de altas prestaciones a la movilidad eléctrica. Sin embargo, el diseño rompía con la estética clásica de la marca y la batería de 100 kWh no logró convencer en autonomía frente a rivales como Rimac o Lotus. La integración del sistema de gestión térmica y el peso final del vehículo fueron puntos débiles que afectaron la dinámica de conducción esperada por los clientes más puristas.
Galliera se va, pero el Luce se queda en el garaje 🏎️
Parece que el jefe de marketing no encontró la marcha atrás a tiempo para esquivar este desastre. Ahora Ferrari busca a alguien que venda hielo a los esquimales, o mejor, que venda un Ferrari eléctrico a un cliente que paga 550.000 euros por un coche que suena a aspiradora de lujo. La próxima vez que quieran innovar, quizás pregunten antes a sus clientes si prefieren un motor V12 o un cargador rápido.