El FBI evitó una masacre durante el UFC Freedom 250, evento donde pelearía Topuria. La agencia desarticuló un complot que combinaba drones armados y francotiradores antes del domingo, según la CBS. La intervención protegió a los asistentes y refuerza que la seguridad en grandes eventos deportivos es una prioridad para las autoridades estadounidenses.
Drones y francotiradores: la amenaza híbrida que se detuvo a tiempo 🚁
El plan combinaba dos tecnologías de ataque: drones con cargas explosivas para generar caos en las gradas y francotiradores apostados en puntos altos para eliminar objetivos específicos. Las autoridades lograron interceptar comunicaciones y detectar los preparativos logísticos. La coordinación entre agencias permitió neutralizar a los sospechosos sin que el público notara nada. Este caso demuestra cómo la vigilancia previa puede desactivar amenazas complejas antes de que se ejecuten.
Menos mal que no era un streaming pirata 😅
Mientras los fans esperaban ver a Topuria noquear a su rival, el FBI se encargaba de que el único golpe fuerte fuera en el octágono. Parece que los terroristas confundieron UFC con un campo de batalla, pero se toparon con una agencia que no se anda con rodeos. Al final, el único dron que voló fue el de la transmisión oficial, y los francotiradores se quedaron con las ganas de practicar tiro al plato.