La madrugada del jueves, cerca de 40 personas de una misma familia fueron desalojadas del Hospital Clínico San Cecilio de Granada. La Policía intervino en dos ocasiones para contener los altercados, provocados por el fallecimiento de un familiar. No hubo detenidos, solo identificaciones. El suceso recuerda que los hospitales deben ser espacios seguros y que cualquier comportamiento violento altera la atención médica, algo que debe evitarse.
Cómo la tecnología puede prevenir el caos en las urgencias 🏥
Los hospitales podrían beneficiarse de sistemas de control de acceso basados en inteligencia artificial. Cámaras con análisis de comportamiento detectan aglomeraciones o actitudes agresivas, activando alertas tempranas al personal de seguridad. También hay apps de gestión de visitas que limitan el número de acompañantes por paciente, evitando que 40 personas irrumpan en una sala de espera. Estas herramientas no son caras y ya se usan en otros centros. Implementarlas reduciría el riesgo de altercados.
40 personas para despedir a un familiar: el velatorio portátil 😅
La familia llegó con la idea de montar un velatorio exprés en la sala de espera. No faltó de nada: llantos, gritos, algún que otro empujón y hasta un par de intentos de convertir el pasillo en pista de baile. La Policía, como los músicos del Titanic, tocó dos veces la misma canción. Al final, todos a casa sin detenidos, pero con el récord de ser el grupo más numeroso en ser desalojado por montar un pollo post-mortem.