Una válvula antirretorno en una planta petroquímica falló por erosión y micro-picaduras severas. El origen fue una cavitación hidráulica interna no detectada. El colapso de burbujas de vapor generó ondas de choque que arrancaron material del asiento y el obturador, dejando una superficie similar a una esponja metálica.
Simulación CFD y modelado 3D del daño por cavitación 💥
Para replicar el fallo se usó SolidWorks Simulation en análisis de flujo transitorio. El modelo evidenció zonas de baja presión aguas abajo del disco, condición ideal para la formación de cavidades. Con Blender se reconstruyó la geometría real del daño, mapeando las picaduras con topografía de alta densidad. La correlación entre las zonas de colapso de burbujas y las áreas erosionadas fue del 95%.
Cuando el líquido se toma vacaciones en el interior de la tubería 🛁
La cavitación es el pasatiempo favorito del fluido: forma burbujas de vapor para luego reventarlas contra el metal como si fueran globos de cumpleaños con mala leche. El resultado fue una válvula que parecía haber sido mordisqueada por un ejército de ratones hidráulicos. Los ingenieros descubrieron que la solución no era cambiar la pieza, sino ponerle una chapa de acero inoxidable más dura que el mal genio del jefe de turno.