El telescopio solar más grande de Europa, ubicado en el Observatorio del Teide, ha sufrido una avería que lo mantiene fuera de servicio. Los técnicos trabajan para identificar el fallo en el sistema óptico principal. Esta interrupción retrasa el estudio de la actividad magnética del astro rey en un momento clave del ciclo solar.
El espejo principal y el desafío técnico de las altas temperaturas 🔥
El problema se localiza en el sistema de refrigeración del espejo primario de 1,5 metros. La intensa radiación solar concentrada genera temperaturas extremas que requieren un control térmico preciso. Sin este sistema, las deformaciones en la superficie del espejo distorsionan las imágenes. Los ingenieros evalúan si la falla es en las bombas de fluido refrigerante o en los sensores de temperatura. La reparación implica desmontar parte de la estructura y sustituir componentes sellados al vacío. No se espera una solución rápida.
El Sol se toma un descanso y apaga la cámara 😅
Parece que el astro rey ha decidido tomarse unas vacaciones de los paparazzi. Tras años de fotos impresionantes, el telescopio ha dicho basta. Ahora los astrónomos miran al cielo con prismáticos de juguete mientras esperan la pieza de repuesto. Lo peor es que el Sol, ni corto ni perezoso, sigue lanzando llamaradas sin que nadie lo grabe. Un auténtico drama galáctico.