El cohete chino Zhuque-2E se desintegró en órbita, esparciendo más de cien fragmentos cerca de la Estación Espacial Internacional y satélites Starlink. Este incidente se suma a una preocupante estadística: China es responsable de tres de los cuatro mayores eventos de escombros del siglo XXI. Su basura espacial ha crecido un 150% en cinco años, poniendo en riesgo servicios como internet y comunicaciones para la ciudadanía global.
La tecnología china de cohetes y su gestión orbital 🚀
El Zhuque-2E, un cohete de combustible metano, falló en su fase de desorbitado, dejando una nube de desechos. Aunque China ha avanzado en propulsión y reutilización, la gestión post-misión sigue siendo un punto débil. La falta de protocolos para eliminar etapas superiores o cuerpos de cohetes agrava la congestión orbital. Por cada lanzamiento exitoso, se genera un riesgo para satélites activos, incluyendo los de comunicaciones y navegación que usamos a diario.
China juega al escondite orbital con la basura 🛰️
Parece que China ha decidido que la basura espacial es un nuevo deporte nacional. Primero fue el Long March, luego el Zhuque, y ahora el Zhuque-2E. Con tres de los cuatro récords de escombros, ya podrían abrir un museo orbital de chatarra. Lo malo es que los vecinos, como la ISS o Starlink, no tienen voto para elegir el lugar del vertedero. Si siguen así, pronto tendremos que pagar peaje para cruzar el cinturón de desechos chino.