Un silo de carbón pulverizado explotó por una deflagración originada en una chispa estática acumulada. El evento, analizado con herramientas de escaneo y simulación, reveló fallos en la disipación de carga. FARO Scene capturó la geometría del siniestro, mientras FLACS modeló la propagación de la onda de presión. Este caso muestra cómo la energía electrostática, a menudo subestimada, puede desencadenar incidentes graves en instalaciones industriales de manejo de polvo combustible.
Pipeline 3D con FARO Scene y FLACS para análisis forense 💥
El flujo de trabajo combinó la nube de puntos de FARO Scene, que documentó deformaciones y restos del silo, con FLACS para recrear la dinámica de la deflagración. Se calibraron parámetros como la concentración de polvo, la humedad y la resistividad del material. La simulación mostró que la chispa, generada por fricción en un conducto de transporte, encendió la nube de carbón en milisegundos. La presión máxima alcanzó 3.5 bar, suficiente para fracturar el acero del silo y proyectar escombros a 50 metros.
La chispa que no vio venir ni el ingeniero de guardia ⚡
Resulta que el polvo de carbón no solo mancha la ropa, también explota si le das el más mínimo motivo. En este caso, la chispa estática se formó porque alguien pensó que poner una manguera de plástico era buena idea. El silo, que llevaba años funcionando sin problemas, decidió convertirse en un volcán improvisado. Ahora, los técnicos revisan cada conexión metálica mientras el jefe de seguridad repite: la electricidad estática no perdona, y menos los lunes. Al menos, las simulaciones 3D quedaron bonitas.