Un accidente en una planta de almacenamiento criogénico desencadenó la explosión de varios recipientes a presión. El fallo se atribuyó a un choque térmico repentino, que generó tensiones internas fatales en el acero. Para documentar y analizar la escena, el equipo forense utilizó un pipeline 3D con SolidWorks para modelar los componentes dañados y Autodesk ReCap para capturar la nube de puntos del entorno.
Pipeline forense: de la nube de puntos al modelo sólido 🔍
El proceso comenzó con escaneos láser mediante ReCap, registrando la deformación de los tanques y los patrones de fragmentación. Esos datos se importaron a SolidWorks, donde se reconstruyeron las geometrías originales y se simularon las condiciones previas al colapso. El análisis por elementos finitos permitió identificar la zona crítica donde la diferencia de temperatura entre el fluido criogénico y la pared metálica superó el límite de resistencia del material, provocando la fractura frágil.
Lo que el frío se llevó (y SolidWorks no pudo predecir) ❄️
Por supuesto, nadie esperaba que un día el tanque decidiera hacerse añicos por un simple cambio de temperatura. Pero ahí estaba, con sus pedazos esparcidos como un puzzle de metal que ni el mejor modelador 3D querría armar. Al menos el escáner de ReCap no se quejó del frío, aunque el técnico que lo operaba sí pidió un café caliente después de ver los resultados.