Publicado el 19/06/2026 | Autor: 3dpoder

Éxito juvenil del CC Ontinyent en la Challenge Alicante Interior

El Club Ciclista Ontinyent ha cosechado resultados notables durante el fin de semana en la Challenge Alicante Interior. En la categoría junior, Borja Giménez se ha consolidado al frente de la Challenge de la Comunitat Valenciana, mientras Beltrán Raso se adjudicó el maillot rojo de la montaña. En cadetes, Héctor Albero finalizó séptimo en la general y dominó la clasificación de metas volantes. Estos registros confirman el trabajo formativo del club en la cantera local.

young cyclists in competitive action on a winding rural road in Alicante, one junior rider in blue jersey breaking away uphill, another cadet rider sprinting for a sprint line marker, carbon fiber bicycles with disc brakes and aero wheels, race numbers on frames, dynamic motion blur on spinning wheels, sweat droplets and dust particles in sunlight, cinematic cycling photography, golden hour lighting casting long shadows, photorealistic sports visualization, high detail on drivetrain components and helmet aerodynamics, dramatic low-angle shot capturing effort and speed

Desarrollo táctico y gestión de esfuerzos en ruta 🚴

La planificación de la temporada ha sido clave para estos resultados. En el equipo junior, la estrategia se ha centrado en la regularidad y la acumulación de puntos en puertos de montaña, lo que permitió a Raso asegurar el jersey de la montaña. Para los cadetes, el enfoque táctico ha priorizado los sprints intermedios, donde Albero demostró eficacia. El cuerpo técnico ha aplicado dinámicas de entrenamiento basadas en la medición de potencia y la recuperación post-etapa, elementos que marcan la diferencia en competiciones de varios días como esta challenge.

El maillot rojo y la paciencia de los padres 😅

Mientras Beltrán Raso subía puertos como si fueran cuestas de colegio, sus padres probablemente calculaban el gasto en cámaras de repuesto y barras energéticas. Y Héctor Albero, con su séptimo puesto y metas volantes, ha demostrado que para ganar sprints no hace falta saltarse el semáforo del pueblo. Lo mejor de todo es que, por ahora, nadie ha pedido una bicicleta de carbono de 8.000 euros. El club mantiene los pies en el suelo y las ruedas en el asfalto.