Kyle Vogt, fundador de The Bot Company y exCEO de Cruise, alquiló un Airbnb en San Francisco para probar robots domésticos sin permiso del propietario. Con 30 empleados en turnos, usaron la vivienda como laboratorio hasta que el dueño descubrió un robot de dos metros. Ahora demanda 12.000 dólares por daños, pero la startup, financiada con millones, podría ignorar el pago.
Robots domésticos fallidos requieren 30 empleados en turnos 🤖
The Bot Company desarrolla robots para tareas del hogar, pero sus prototipos no funcionan de forma autónoma. Por eso necesitan 30 empleados turnándose en un Airbnb para supervisar y corregir fallos constantes. Vecinos reportaron ruido y molestias durante semanas, mientras la startup repite el patrón de Vogt en Cruise: ocultar información y saltarse reglas. La innovación no justifica usar propiedades ajenas como laboratorio sin consentimiento.
El Airbnb más caro de San Francisco: pagar por trabajar sin permiso 💸
Mientras el ciudadano común no puede alquilar un Airbnb ni para una semana, The Bot Company lo usa como oficina con 30 empleados y ni siquiera pide permiso. Lo mejor: los 12.000 dólares de demanda son calderilla para una startup millonaria, pero el dueño probablemente acabe viendo cómo los abogados de la empresa convierten el caso en una serie interminable. La arrogancia tech tiene precio, pero nunca lo pagan ellos.