La selección española cerró su preparación para el Mundial 2026 con un triunfo solvente por 1-3 ante Perú. Oyarzabal, Pedri y un autogol sellaron una victoria que, sin ser brillante, mostró un equipo con las ideas claras y una defensa que apenas concedió ocasiones claras. Un test útil para medir el ritmo competitivo.
La posesión como sistema: un motor que necesita ajustes ⚙️
El equipo mantuvo su sello de control de balón con un 68% de posesión, pero el verdadero avance estuvo en la presión tras pérdida. La línea defensiva, adelantada casi 40 metros, obligó a Perú a fallar en la salida. El autogol nació de esa presión. Sin embargo, la falta de un delantero referencia sigue siendo un debate abierto: Oyarzabal se movió bien, pero el equipo carece de un rematador puro en el área.
El VAR también quiso celebrar el amistoso 🎭
Todo iba bien hasta que el árbitro decidió revisar un posible penalti a Perú en el minuto 78. Tras cuatro minutos de visionado, el VAR dictaminó que no hubo nada. La afición peruana, que ya celebraba el penalti, tuvo que conformarse con un gesto de resignación del entrenador. Menos mal que el partido era amistoso, porque si no, la tecnología habría tenido su propio capítulo de suspense.