Un fósil de escorpión de 415 millones de años, bautizado como Praearcturus gigas, fue descubierto en Reino Unido. Con un metro de largo y garras de 16 centímetros, los investigadores confirman que se trata del escorpión más grande conocido. La criatura habitó en llanuras inundables, y su hallazgo aporta datos sobre ecosistemas del Silúrico.
Ciencia financiada con impuestos, publicada tras muro de pago 🧾
El ciudadano medio financia estas investigaciones mediante sus impuestos, pero los resultados suelen publicarse en revistas científicas de acceso restringido. Para leer el estudio sobre Praearcturus gigas, haría falta pagar una suscripción o un artículo individual. Mientras tanto, los académicos acumulan citas y prestigio en sus currículos. El conocimiento, en lugar de fluir libremente, queda atrapado en un modelo editorial que beneficia a editores y a unos pocos investigadores. La paradoja es evidente: la sociedad paga la excavación, pero no puede acceder al informe.
El escorpión gigante y la moraleja del impuesto 🦂
Así que el Praearcturus gigas medía un metro y tenía pinzas del tamaño de un sándwich. Impresionante, sí, pero no tanto como la habilidad de las revistas científicas para cobrar por leer lo que ya pagamos. Quizá el próximo fósil debería venir con un código QR que lleve a un PDF gratuito. O, mejor aún, que los académicos expliquen el hallazgo en un tuit. Al menos así, el bicho gigante serviría para algo más que adornar un paper de pago.