La navegación quirúrgica en cirugía de columna depende de la precisión del registro óptico entre el modelo 3D y la anatomía real. Una descalibración, aunque sea mínima, puede generar desviaciones en la colocación de tornillos pediculares, aumentando el riesgo neurológico. El pipeline con 3D Slicer y MeshMixer permite procesar las imágenes DICOM, pero no corrige errores de calibración del sistema de tracking.
Pipeline con 3D Slicer y MeshMixer para control de calidad 🛠️
Se utiliza 3D Slicer para segmentar las vértebras a partir de tomografías y generar un modelo volumétrico. Luego, MeshMixer permite limpiar la malla y detectar artefactos que puedan inducir errores de registro. La práctica recomendada es realizar una verificación cruzada entre puntos anatómicos del modelo y la imagen intraoperatoria. Si el error de registro supera 1 mm, se debe recalibrar el sistema óptico antes de continuar con la instrumentación.
El tornillo que encontró su propio camino (pero no el tuyo) 😅
Nada como ver en el monitor que el tornillo va perfecto, mientras la imagen de rayos X revela que decidió tomar un desvío turístico por el foramen. El registro óptico tiene un mal día, y el cirujano acaba confiando más en su tacto que en la pantalla. Menos mal que MeshMixer no tiene opinión sobre tu técnica quirúrgica, porque si hablara, te diría que revisaras los marcadores antes de culpar al software.