El centrocampista danés Christian Eriksen, de 34 años, ya está en casa después de sufrir un desvanecimiento durante el amistoso entre Dinamarca y Ucrania. Según sus declaraciones, el dispositivo implantado en su pecho le administró una descarga y ahora se siente bien. La recuperación ha comenzado, aunque el susto fue mayúsculo para aficionados y compañeros.
El desfibrilador subcutáneo: un guardián silencioso bajo la piel ⚡
El dispositivo que salvó a Eriksen es un desfibrilador cardioversor implantable (DCI). Se coloca bajo la clavícula y monitorea el ritmo cardíaco las 24 horas. Si detecta una arritmia peligrosa, emite una descarga eléctrica para reanimar el corazón. En el caso del danés, ya portaba uno desde 2021 tras su colapso en la Eurocopa. La tecnología permite que futbolistas como él sigan compitiendo, aunque el riesgo siempre está presente.
Eriksen, el hombre que lleva un cargador de emergencia en el pecho 🔋
Christian Eriksen es el único futbolista que puede presumir de tener un botón de reinicio incorporado. Mientras otros piden la hora o se quejan del VAR, él lleva un sistema que le devuelve la vida en segundos. Eso sí, ahora tendrá que evitar los imanes de la nevera y los detectores de metales del aeropuerto. Por suerte, en el campo solo le pitan faltas, no descargas eléctricas.