En España, el 9,9% de los mayores de 55 años ya ha dado el salto emprendedor. Frente a la volatilidad juvenil, estos proyectos muestran mayor solidez y menor tasa de abandono. La necesidad laboral y la experiencia acumulada son motores fiables, aunque el edadismo y la falta de financiación siguen siendo barreras a superar para aprovechar este talento.
Plataformas low-code: el aliado digital del emprendedor veterano 🚀
El 68% de los emprendedores sénior usa herramientas digitales para gestionar su negocio, pero la complejidad técnica puede ser un freno. Las plataformas low-code permiten crear aplicaciones y automatizar procesos sin escribir una línea de código. Esto reduce costes y acelera la adaptación al mercado, facilitando que la experiencia de gestión se traduzca en soluciones tecnológicas viables sin depender de desarrolladores junior.
Cuando tu jefe tiene más años que tu hipoteca 😅
Resulta que los jóvenes se lanzan a emprender y abandonan al primer resfriado del mercado, mientras los sénior aguantan como robles. Quizás es que ya han vivido suficientes crisis como para no asustarse con una bajada de ventas. O que han pagado demasiadas facturas como para rendirse. El caso es que la generación que aún recuerda el fax está dando lecciones de resiliencia digital. Ironías de la vida.