El Ayuntamiento de Els Poblets ha ganado la batalla judicial contra la concesionaria FCC Aqualia. El juez confirmó que el consistorio tiene la potestad de fijar las tarifas del agua, frenando una subida del 40% prevista para 2025. Además, la empresa deberá devolver cerca de un millón de euros cobrados de más a los vecinos desde 2010. Una victoria clara para el bolsillo de los ciudadanos.
La tecnología municipal frente a los algoritmos de facturación 💧
El fallo judicial expone una brecha técnica recurrente: los sistemas de gestión de concesionarias suelen aplicar incrementos automáticos basados en índices no auditados. En este caso, el juez determinó que Aqualia carecía de base legal para sus ajustes algorítmicos. La sentencia refuerza la necesidad de que los ayuntamientos implementen plataformas de control tarifario en tiempo real, evitando que los datos de consumo se conviertan en excusas para inflar facturas de forma unilateral.
Aqualia intentó el truco del 40% y le salió el tiro por la culata 🔧
Vamos, que la empresa pensó que nadie se daría cuenta de su genial plan: subir el agua un 40% y a callar. Pero el Ayuntamiento de Els Poblets, lejos de tragar, les plantó cara y les ha dejado con el grifo de las ganancias indebidas cerrado. Ahora toca devolver el millón de euros que se embolsaron. Algo así como pedir un préstamo al banco y que te digan que no, pero encima te hagan pagar el café de los últimos 14 años.