Michael Jackson, conocido por su música y sus videoclips, también intentó expandir su arte al mundo de los videojuegos. El proyecto, llamado Dark Rim, fue desarrollado por el estudio responsable de Enter the Matrix. Se trataba de un juego de acción en tercera persona que incluía canciones inéditas del cantante y exploraba temas como los sueños y la depresión. Para el público, esto significaba que Jackson planeó un producto exclusivo que solo se podía disfrutar jugando. El proyecto nunca se completó, pero revela una ambiciosa fusión entre música y entretenimiento interactivo.
Cómo la tecnología y la música chocaron en Dark Rim 🎮
El estudio detrás del juego contaba con experiencia en títulos cinematográficos, pero Dark Rim era un concepto original. La idea era usar el motor gráfico de la época para crear escenarios oníricos y oscuros, con animaciones capturadas de movimientos del propio Jackson. La banda sonora, compuesta por temas inéditos, se integraría directamente en la jugabilidad, cambiando según las acciones del jugador. Sin embargo, problemas de presupuesto y la muerte del cantante detuvieron el desarrollo. Solo quedan algunos conceptos artísticos y demos técnicas que muestran lo que pudo ser.
El juego que te hacía bailar mientras llorabas 🎵
Imagina un juego donde, para derrotar enemigos, debías hacer un moonwalk mientras escuchas canciones tristes sobre la depresión. Dark Rim prometía eso, pero también un protagonista con una chaqueta brillante que se enfrentaba a sus propios miedos. Al final, el proyecto se quedó en un sueño, como muchos de los que tenía Jackson. Lo curioso es que, de haberse lanzado, habría sido el único videojuego donde perder una vida significaba escuchar una balada inédita. Casi lo logramos, pero el Rey del Pop prefirió dejar el mando.