Vivimos un debate trampa: se culpa al turista o al nómada digital por la crisis de vivienda mientras se ignoran las políticas que permiten la especulación y el alquiler vacacional sin control. Lo grave no es la llegada de nuevos vecinos, sino que unos paguen las multas de tráfico y otros las esquiven por su origen o poder adquisitivo. Hay un trato desigual ante la ley que nadie quiere mirar.
Tecnología para el control real: bases de datos unificadas y sanciones automáticas 🏛️
Para acabar con el trato desigual, se necesita un sistema informático que cruce datos de padrón, propiedad de viviendas y sanciones de tráfico. Una plataforma municipal que detecte automáticamente pisos turísticos sin licencia y aplique multas progresivas sin intervención humana. El desarrollo de una API abierta para que cualquier ciudadano pueda verificar el estado de las viviendas vacías y las sanciones impuestas a vehículos extranjeros acabará con la opacidad actual. Sin filtros ni favoritismos.
La hipocresía del que señala al vecino mientras alquila su piso por semanas 🏠
El mismo que pone el grito en el cielo por el nuevo inquilino británico es el que tiene su piso en Airbnb tres meses al año y se queja de que los turistas dejan el portal hecho un desastre. Pero ojo, que si la multa de tráfico llega a casa del guiri, parece que el radar se vuelve ciego. La próxima vez que alguien se queje de los extranjeros, que mire primero su cuenta de ingresos extra y luego hable de justicia.