Porsche ha presentado el 911 Turbo S más potente de su historia, una bestia de 711 caballos que, gracias a su sistema híbrido, presume de etiqueta ECO. Su precio supera los 312.200 euros, una cifra que no está al alcance de cualquiera. La paradoja: mientras un diésel antiguo no puede entrar al centro de la ciudad, este lujo alemán circula libre por zonas de bajas emisiones.
Motores eléctricos en turbos y cambio para sortear las restricciones 🏎️
La clave técnica está en un sistema híbrido que integra un motor eléctrico en cada turbo y otro en la caja de cambios. Esto permite al bóxer de 3.7 litros generar una potencia nunca vista en un 911 de calle, con una aceleración de 0 a 100 en menos de 2.7 segundos. La parte eléctrica, con una autonomía limitada, es suficiente para que la DGT le conceda la codiciada etiqueta ECO. Un prodigio de ingeniería que, en la práctica, convierte la normativa ambiental en un privilegio de acceso para quien puede pagarlo.
Progreso: que el que contamina menos sea el que más diésel quema 😅
O sea, que mientras el ciudadano de a pie se come una multa de 200 euros por entrar con su diésel de 2005 al centro, un señor con un coche de 312.000 euros y 711 caballos aparca en la puerta del Corte Inglés sin problema. La transición ecológica es una maravilla: el que contamina más (en emisiones de CO2 por litro quemado) tiene pase libre, y el que tiene un coche viejo porque no llega a fin de mes, se queda fuera. Así, todos contentos. Bueno, algunos más que otros.