El Parlamento Europeo ha decidido sustituir Google por Qwant, un buscador francés que promete no almacenar datos personales. La medida suena a soberanía digital y privacidad, pero tiene truco: los eurodiputados pueden seguir usando Google si lo desean. Es voluntaria, no obligatoria. Mientras ellos eligen, los ciudadanos europeos seguimos atrapados en Google, Meta y Amazon sin alternativas reales ni información clara. Un gesto simbólico que no oculta la dependencia real.
Soberanía digital de verdad: educar, regular e invertir en infraestructura propia 🛡️
La soberanía digital no se logra cambiando el buscador de la oficina. Requiere educación tecnológica desde las escuelas, regulación efectiva que limite el poder de las grandes tecnológicas e inversión en infraestructura propia como centros de datos y redes alternativas. Sin estos pilares, cualquier cambio es cosmético. El Parlamento Europeo firma contratos millonarios con Amazon y Microsoft mientras promueve un buscador francés. La contradicción es evidente: lo urgente es la foto, lo importante sigue esperando.
Cambio de buscador: el gesto que no molesta a nadie 🤷
Los eurodiputados ahora tienen Qwant en sus ordenadores, pero pueden abrir Chrome cuando nadie mira. Es como ponerse a dieta pero dejar la nevera llena de chocolate. La medida no obliga, no duele y no altera los contratos con las grandes tecnológicas americanas. Mientras, los ciudadanos seguimos sin poder decidir sobre nuestros datos. El Parlamento ha dado un paso, sí, pero hacia un lado. La soberanía digital de verdad sigue en la cola, esperando que alguien se tome en serio la educación, la regulación y la inversión.