Un buque francés de gas licuado, el Mraikh, ha cruzado el Estrecho de Ormuz días después de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Es el primer barco en hacerlo desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero. Para la ciudadanía, este paso indica que el comercio de energía podría estabilizarse, ayudando a evitar subidas en el precio del gas y la electricidad.
Navegación segura: el Mraikh marca el retorno de la logística energética 🚢
El Mraikh, un metanero de última generación con capacidad para transportar hasta 170.000 metros cúbicos de gas natural licuado, emplea sistemas de posicionamiento dinámico y tanques de contención tipo Moss. Su travesía por Ormuz, una ruta por donde pasa el 20% del GNL mundial, demuestra que la infraestructura de transporte puede operar sin incidentes tras la tregua. El buque utilizó escolta naval y protocolos de comunicación estrictos para garantizar el paso.
El barco que cruzó el charco caliente de la discordia ⛽
Y mientras el Mraikh surcaba las aguas, los mercados energéticos soltaban un suspiro. Lo curioso es que, para que el gas llegue a tu cocina, primero un barco francés tuvo que hacer de diplomático flotante. Menos mal que los acuerdos políticos no necesitan chaleco salvavidas, porque este buque ya demostró que, a veces, la paz también navega. Eso sí, que no se acostumbren: la próxima vez igual mandan un kayak.