Los artistas visuales han salido a la calle en Madrid para exigir una bajada del IVA cultural del 21% a un 5-8%, alineándose con Europa. La medida es justa, pero oculta una realidad más honda: la cultura es un lujo para el consumidor, un sacrificio para el creador y un juguete para el político que reparte subvenciones a dedo.
Blockchain, NFT y la falacia del artista digital independiente 🎨
Mientras los artistas luchan en las calles, el sector tecnológico lleva años prometiendo la independencia del creador a través de blockchain y NFT. La realidad es que esa supuesta libertad solo ha creado un nuevo mercado especulativo donde el valor no lo marca el talento, sino el ruido en Twitter. Sin políticas públicas estables ni un mercado interior sólido, el artista digital sigue dependiendo de plataformas privadas y de la volatilidad de unos pocos coleccionistas cripto. La tecnología no sustituye a unas prioridades políticas claras.
La cultura en España: subvención a dedo, IVA a la yugular 💶
Los mismos políticos que bajan el IVA cultural en los mítines suben el precio de las entradas a sus exposiciones fetiche en centros privados. Y mientras, el artista de barrio vende un cuadro por 200 euros y paga 42 de IVA. Pero no pasa nada: el mecenazgo público siempre encuentra un hueco para comprar una obra que acabará decorando el despacho de un concejal. Eso sí, que no falte la foto.