En 2017, un equipo de científicos detectó una cavidad de 30 metros de largo dentro de la Gran Pirámide de Keops. Usando muografía, una técnica que rastrea partículas cósmicas, confirmaron un espacio oculto sobre la Gran Galería. Su contenido, propósito y acceso son un enigma total. Nadie sabe qué guarda ni cómo llegar a él sin perforar la piedra.
Muografía: cómo ver a través de 40 siglos de roca 🏛️
La muografía funciona como una radiografía gigante: los muones, partículas generadas por rayos cósmicos, atraviesan la piedra y se detectan al otro lado. Al medir su absorción, se generan mapas de densidad. En la Pirámide de Keops, esto reveló una cavidad de 30 metros con una sección similar a la Gran Galería. El equipo usó detectores colocados dentro y fuera del monumento. Aún no se ha enviado un robot ni una cámara para explorarla directamente.
El trastero de Keops: 30 metros para guardar qué 📦
Treinta metros de largo es espacio de sobra para un Fiat Multipla o una colección de papiros de ofertas del mercado. Pero como los antiguos egipcios no tenían concesionarios, quizá sea el almacén de las herramientas que usaron para construir la pirámide. O la habitación donde escondieron el manual de instrucciones que nadie leyó. Por ahora, el vacío sigue vacío, esperando que alguien toque la puerta.