En 1511, una carabela portuguesa llamada Flor do Mar naufragó en el Estrecho de Malaca llevando el botín más grande jamás reunido en una sola embarcación. Capturado tras la conquista de Malaca, su cargamento incluía toneladas de oro, joyas y objetos de valor incalculable. El barco nunca fue encontrado.
Tecnología moderna para un pecio del siglo XVI 🛰️
La búsqueda del Flor do Mar combina sonar de barrido lateral, magnetómetros y vehículos operados remotamente. El área de búsqueda abarca cientos de kilómetros cuadrados en aguas turbias y con fuertes corrientes. Los sedimentos del fondo marino pueden haber enterrado el casco bajo capas de lodo. Localizarlo requiere procesar grandes volúmenes de datos batimétricos para identificar anomalías. El coste de cada expedición es alto y los resultados no están garantizados.
El tesoro que todos buscan y nadie encuentra 💰
Llevamos más de 500 años buscando este barco y lo único que hemos encontrado son facturas de combustible para los barcos de exploración. El tesoro de Malaca debe estar tan bien escondido que ni los propios portugueses, que perdieron el mapa, lo han localizado. Mientras tanto, seguimos soñando con cofres de oro en el fondo del mar. Al menos, es un buen motivo para no pagar la gasolina del barco.