El director de sonido de Assassin´s Creed Black Flag Resynced ha salido al paso de los temores sobre la inteligencia artificial. Su mensaje es claro: el foley, esa técnica artesanal de crear efectos de sonido golpeando objetos, no será reemplazada. La IA se perfila como una herramienta complementaria, no como un sustituto de la precisión humana. Para el ciudadano de a pie, esto confirma que los oficios creativos manuales mantienen su valor.
Herramienta digital, precisión artesanal 🎧
La defensa del foley se basa en su naturaleza física. Mientras una IA puede generar un catálogo de pasos sobre madera, no capta el matiz de un actor moviéndose sobre un suelo específico en una escena concreta. El director explica que la tecnología sirve para agilizar tareas repetitivas, como limpiar ruido de fondo. Sin embargo, el arte de sincronizar el crujir de una chaqueta o el golpe de una espada requiere una imaginación y un tempo que solo un ser humano puede aportar.
Spoiler: la IA no sabe pisar una rama 🌿
Por ahora, la IA no ha aprendido a simular el sonido de un hueso de pollo que cruje al pisarlo, al menos no con la gracia de un técnico de foley. Mientras las máquinas intentan calcular la física de una pisada, los humanos siguen rompiendo apio y agitando cocos con una destreza que roza lo ridículo. Así que, tranquilidad: si oyes un crujido sospechoso en tu juego, es probable que haya un humano al otro lado, no un algoritmo aburrido.