El deterioro del Estado de bienestar en España y Europa golpea directamente a la ciudadanía. Las listas de espera en sanidad pública se alargan, falta personal médico y la privatización avanza en educación. En Baleares, el crecimiento económico no se traduce en bienestar real, sino en empleo de baja calidad. El resultado es menos derechos efectivos y más inseguridad para todos.
La tecnología como espejismo ante la falta de recursos públicos 💻
Mientras los recortes en sanidad y educación se profundizan, se promueve la digitalización como solución mágica. Una app para pedir cita médica no soluciona la falta de especialistas, ni un software educativo reemplaza a un docente con 40 alumnos por aula. La automatización de procesos burocráticos no oculta la precariedad laboral ni la reducción de servicios esenciales. La tecnología, sin inversión pública, es un parche sobre una hemorragia.
Solución innovadora: una app para pedir cita en la UCI 🚑
Ante las listas de espera, el gobierno balear propone una plataforma digital para reservar hora con el cirujano, con recordatorio por SMS. Mientras tanto, la única oferta de empleo disponible es de camarero a media jornada con alquiler incluido (en un armario). Pero no se preocupen, podrán gestionar su precariedad desde el móvil. La innovación es imparable, aunque la sanidad pública se pare.