El Ejército de Tierra Español incorpora este mes los sistemas antidrón Aracne, un escudo móvil diseñado para detectar y neutralizar drones lentos y de pequeño tamaño. Cada unidad se compone de dos vehículos: uno interfiere las señales de mando y el otro derriba físicamente el objetivo. Su destino son zonas sensibles como Madrid, Ceuta, Melilla, Canarias o Cartagena, reforzando la seguridad en infraestructuras críticas.
Tecnología móvil contra drones lentos y amenazas sigilosas 🛡️
El sistema Aracne combina un radar de corto alcance con un inhibidor de frecuencias montado en un primer vehículo, capaz de cortar la comunicación entre el dron y su operador. El segundo vehículo porta un cañón o sistema de intercepción cinética para derribar el aparato si la interferencia falla. Esta configuración permite desplegarse en pocos minutos y cubrir un perímetro variable, adaptándose a entornos urbanos o costeros sin necesidad de infraestructura fija.
Adiós al dron cotilla, hola al escudo con ruedas 😂
Con estos cacharros, el dron del vecino que espiaba tu terraza tendrá los días contados. Eso sí, ahora los militares tendrán que aprender a no interferir la señal del mando a distancia del abuelo que vuela su dron de juguete en el parque. Porque, seamos sinceros, entre un dron chinorri y un sistema de defensa de 20 millones, la batalla burocrática por la interferencia promete ser más épica que el propio derribo.