Un colaborador se ofrece a mantener el controlador EFS, un sistema de archivos de SGI IRIX de los años 90, pese a no usarlo. Los desarrolladores debaten si eliminarlo porque las herramientas para crearlo ya no funcionan en hardware moderno. El debate no afecta al 99,9% de usuarios, pero ocupa titulares que proyectan una imagen de comunidad democrática y minuciosa.
Código muerto que consume tiempo de mantenedores voluntarios 🕰️
Mantener EFS implica horas de revisión, parches y pruebas que podrían dedicarse a vulnerabilidades críticas o a optimizar el rendimiento en hardware actual. El colaborador busca méritos en la comunidad open source, no resolver un problema real. Mientras tanto, la complejidad del kernel crece y la financiación estable para mantenedores esenciales sigue siendo un asunto pendiente que no recibe la misma atención mediática.
El ciudadano de a pie: ¿qué es EFS y por qué debería importarme? 🤔
Para el usuario común, EFS es tan relevante como un disquete en un Tesla. Pero el debate público sobre software antiguo sirve para distraer de los problemas graves del kernel: una complejidad creciente y mantenedores quemados que trabajan sin financiación. Al final, lo único que queda claro es que alguien quiere su nombre en el changelog, aunque nadie sepa para qué sirve su código.