En 1992, Black Sabbath lanzó Computer God, un tema que describía una inteligencia artificial corrigiendo a la humanidad como si fuera un error de sistema. Lo que entonces parecía una exageración metálica hoy es rutina: algoritmos deciden qué noticia ves, qué música escuchas y hasta si mereces un préstamo. La canción no era ficción, era un aviso.
Cuando el código juzga tu humanidad 🤖
El concepto del dios computarizado se materializa en sistemas de IA que procesan datos personales para tomar decisiones sobre empleo, crédito o libertad condicional. Estas herramientas, entrenadas con bases de datos históricas, replican sesgos humanos a escala industrial. La letra de Iommi describía una entidad que nos corrige; la realidad es que un modelo de lenguaje o un algoritmo de reconocimiento facial ya determina si eres un error estadístico. La tecnología no reemplaza lo humano: lo clasifica.
El día que tu GPS te mande a terapia 🗺️
Ahora mismo, tu móvil sabe que llevas tres días sin salir de casa y ya está calculando tu índice de tristeza. Pronto, cuando el navegador te lleve al bar de siempre, el asistente virtual te dirá: destino cancelado, he hablado con tu nevera y no te conviene otra cerveza. El dios computarizado de Sabbath no solo te corrige: te juzga por pedir pizza a las once de la noche. Y lo peor es que tiene razón.