Los hogares españoles gastaron de media 35.101 euros en 2025, un 3,1% más que el año anterior. La vivienda, los alimentos y el transporte se llevan más del 60% del presupuesto, con la vivienda y suministros subiendo un 5,8% hasta copar un tercio del gasto total. Para las familias, especialmente las más vulnerables, la carga de los costes esenciales sigue siendo el principal lastre económico.
La tecnología no frena la subida del gasto básico 📉
Mientras el coste de la vivienda y la alimentación se dispara, la tecnología de consumo apenas alivia la presión. Los hogares destinan una porción menor a electrónica y software, pese a que herramientas como la domótica para eficiencia energética o las apps de control de gasto prometen ahorros. La realidad es que el 5,8% de incremento en suministros anula cualquier ganancia digital, y los desarrollos en IA para gestión doméstica aún no llegan al bolsillo del ciudadano medio.
La dieta del ciudadano: arroz, vivienda y aire 🍚
Que la vivienda se lleve un tercio del sueldo no es novedad, pero que los alimentos suban al mismo ritmo que el alquiler convierte la nevera en un artículo de lujo. Ya no sabemos si mudarnos a una caja de zapatos para pagar la compra o dejar de comer para pagar el piso. Al menos, el transporte sigue ahí para ir a trabajar y pagarlo todo. Eso sí, si el coche se estropea, ya podemos despedirnos de las vacaciones.