El gobierno ya planifica los presupuestos de 2027. Para asegurar los apoyos parlamentarios necesarios, deberá desembolsar cien mil millones de euros en acuerdos con partidos satélite. Esta cantidad se restará del presupuesto general, lo que impactará directamente en la calidad de los servicios públicos que reciben los ciudadanos.
El coste de la gobernanza como cuello de botella tecnológico 💻
En el ámbito del desarrollo, esta partida de 100.000 millones resta capacidad de inversión en infraestructura digital, modernización de la administración y conectividad. Proyectos como la implantación del 5G en zonas rurales, la ciberseguridad estatal o la digitalización de trámites se ven desplazados por el pago de favores políticos. El resultado es un sistema que avanza más lento que la demanda ciudadana.
La subasta de la gobernabilidad: pujas y servicios 🏛️
Al final, gobernar se parece a una subasta de televisión: puja el que más favores promete. Los ciudadanos miran cómo su dinero se esfuma en un truco de magia presupuestaria. Mientras, los servicios públicos se quedan con lo justo. Ojalá el próximo año el gobierno suba al escenario con un presupuesto que no necesite sobornar a nadie para salir adelante.