Treinta personas viven en un campamento improvisado bajo el puente de La Almozara, en Zaragoza. Colchones, basura y falta de higiene son el paisaje diario. El Ayuntamiento ha registrado 17 quejas vecinales por inseguridad e insalubridad. El problema del sinhogarismo se hace visible en un espacio público, y la ciudadanía muestra su malestar ante una situación que no encuentra solución a corto plazo.
Sensores y datos: la tecnología que no llega a los sin techo 🏙️
Mientras el campamento se consolida, la tecnología municipal podría aportar soluciones. Sistemas de sensores en zonas críticas, apps de alerta para servicios sociales y análisis de datos en tiempo real permitirían detectar asentamientos y activar protocolos de intervención. Sin embargo, el Ayuntamiento no ha implementado estas herramientas. La brecha digital y la falta de inversión en software social dejan a los más vulnerables fuera de cualquier mapa de datos, mientras las quejas vecinales se acumulan en papel.
El nuevo barrio de lujo: colchones y vistas al río 🛏️
Quien piense que el puente de La Almozara solo sirve para cruzar el Ebro, se equivoca. Ahora es un complejo residencial con treinta inquilinos, sin HOA ni comunidad de propietarios. La decoración es minimalista: colchones al suelo, y el bar de copas más cercano es un contenedor de basura. Los vecinos sueñan con que el Ayuntamiento instale wifi gratis, aunque sea para que los residentes puedan buscar piso en Idealista.