En una roca de Massachusetts aparece un grabado que parece mostrar a un caballero medieval con armadura y espada. La figura, descubierta en el siglo XIX, ha generado debates sobre posibles viajes europeos a América antes de Colón. Su origen sigue sin confirmación oficial, pero la imagen persiste como un enigma arqueológico.
Análisis técnico del grabado y su datación 🧐
El petroglifo mide unos 30 centímetros y muestra detalles como un casco con visera y una espada larga. Los estudios con fotogrametría digital han revelado marcas de desgaste compatibles con herramientas de metal, no con técnicas indígenas. La datación por líquenes sugiere una antigüedad de varios siglos, aunque sin carbono-14 no se puede precisar. Algunos investigadores lo vinculan con la expedición nórdica de Thorvald Eriksson, pero la evidencia es débil.
El caballero que llegó en una piedra voladora 🛸
Por supuesto, la versión más divertida es que un caballero inglés se perdió en el siglo XIV, aterrizó en Massachusetts y decidió tallar su autorretrato para que los turistas del futuro se peleen en foros. Lo malo es que no dejó un mapa del tesoro ni una posada donde tomar una cerveza. Así que, mientras no aparezca su armadura oxidada, seguiremos discutiendo si es un templario, un vikingo disfrazado o una broma geológica.