Un estudio científico ha identificado que el autismo puede dividirse en dos subtipos según la intensidad de las conexiones cerebrales. Esto confirma que no todos los casos son iguales, lo que abre la puerta a diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados. Para la ciudadanía, esta distinción permitirá ajustar terapias a cada persona, reduciendo costos y aumentando su efectividad.
Tecnología de neuroimagen permite mapear los dos subtipos de autismo 🧠
Usando resonancia magnética funcional, los investigadores analizaron la conectividad entre regiones cerebrales en personas con autismo. Identificaron un subtipo con hiperconectividad, donde las señales viajan de forma excesiva, y otro con hipoconectividad, donde las rutas neuronales son débiles. Esta distinción técnica permite desarrollar herramientas de diagnóstico asistido por IA que clasifiquen a cada paciente en minutos, facilitando terapias dirigidas a su perfil específico.
Autismo: ahora con dos sabores para elegir (pero sin menú) 🍦
Por fin la ciencia nos da una razón para no generalizar. Ahora, cuando alguien diga que todos los autistas son iguales, podemos responderle con un rotundo falso: hay dos tipos. Eso sí, no esperes poder elegir entre ellos como si fueran sabores de helado. Pero al menos, los terapeutas dejarán de aplicar el mismo parche a todos, y los pacientes podrán decir: a mí, dame la terapia de la ruta floja, por favor.