Una base de datos del Atlantic revela un catálogo con millones de canciones, de artistas como Lady Gaga y Radiohead, utilizadas para entrenar inteligencia artificial. Estos conjuntos han sido descargados miles de veces por empresas como Google. Para el ciudadano, esto implica que la música que escucha podría estar alimentando sistemas de IA sin que exista un consentimiento claro por parte de los creadores.
El desarrollo tecnológico se nutre de un vacío legal 🎵
El uso comercial de estos datos requiere licencias, pero la exposición del Atlantic revela una práctica habitual: entrenar modelos con obras protegidas sin acuerdos explícitos. Empresas tecnológicas acceden a estos conjuntos, que contienen desde éxitos pop hasta rarezas de estudio, para mejorar sus algoritmos. El conflicto es directo: la creatividad artística choca con un desarrollo que avanza sin regulación clara sobre la propiedad intelectual.
Lady Gaga y Radiohead: los nuevos profesores de la máquina 🤖
Ahora resulta que tus canciones favoritas no solo te hacen bailar, sino que también enseñan a una IA a distinguir un acorde de una tos. Lo curioso es que la máquina probablemente aprenda mejor los coros de Radiohead que el dueño de los derechos. Mientras tanto, las empresas afirman que es para investigación, pero todos sabemos que suena a playlist de fiesta en la nube sin pagar entrada.