Publicado el 18/06/2026 | Autor: 3dpoder

El anciano que juró ser un perro de Dios en el infierno

En 1692, en la Livonia rural, un juicio por brujería tomó un giro inesperado. Un anciano llamado Thiess, de 80 años, afirmó bajo juramento ser un hombre lobo. Pero no uno cualquiera: se declaró un perro de Dios que descendía al infierno tres veces al año para luchar contra brujos y devolver el grano robado a la tierra. Un caso que desafía toda lógica legal y teológica.

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El código de un lobo: lógica de combate en el inframundo 🐺

Thiess describió un sistema de reglas para sus incursiones infernales. Los perros de Dios usaban varas de hierro como armas, no colmillos. El objetivo era recuperar semillas de grano que los brujos lanzaban al infierno para causar malas cosechas. Si los perros ganaban, la fertilidad volvía a la tierra. Si perdían, la hambruna se extendía. Un protocolo de combate simple, sin magia ni transformaciones físicas, solo un anciano con un propósito claro.

El juicio que convirtió a un abuelo en el primer DLC de lobo ⚔️

Los jueces, perplejos, intentaron condenarlo por herejía, pero Thiess no cedió. Argumentó que los lobos de Dios eran aliados de la Iglesia, no enemigos. Los magistrados, sin manual de instrucciones para estos casos, le dieron diez latigazos por superstición. Una sentencia leve para alguien que afirmaba viajar al averno cada tres meses. Quizás deberían haberle pedido una suscripción a su servicio de control de plagas infernal.