El precio de la electricidad sube un 15% y la clase política responde con un debate estéril. El gobierno acusa a la oposición de alarmista; la oposición culpa al gobierno de inacción. Mientras tanto, las familias vulnerables se enfrentan a cortes de suministro o a facturas impagables. La hipocresía es total: se prioriza la confrontación sobre la protección ciudadana. Urge un tope al precio mayorista y un bono social automático, sin burocracia. ⚡
El mercado mayorista y la trampa del pool eléctrico 🔌
El sistema marginalista fija el precio de toda la electricidad al coste de la última tecnología necesaria, casi siempre el gas. Esto dispara el precio aunque las renovables generen barato. Una solución técnica viable es desacoplar el precio: pagar a las renovables su coste real y fijar un tope al gas, como ya hacen Francia o España en 2022 con la excepción ibérica. No se necesita magia, solo decisión política para modificar las reglas del pool.
Solución fácil: que paguen los de siempre 🕯️
La propuesta estrella de algunos partidos es crear una comisión de expertos para estudiar el problema durante dos años. Mientras tanto, recomiendan a las familias que apaguen el router y usen velas, que son más sostenibles. Si no funciona, siempre pueden vender el riñón en el mercado negro, que al menos no tiene IVA. Así, todos contentos: los políticos discuten y los ciudadanos se alumbran con fósforos.