En el Mundial de 2026, Egipto logró un empate 1-1 contra Irán que le bastó para clasificar a octavos de final por primera vez en su historia. La noticia agridulce llegó temprano, cuando Mohamed Salah salió por lesión. Sin embargo, Mahmoud Saber tomó la iniciativa y anotó el gol del empate, demostrando que el equipo ya no depende exclusivamente de su estrella. La ciudadanía celebra un ataque más equilibrado y opciones reales sin su figura principal.
La evolución táctica: del Salah-dependencia al ataque colectivo ⚽
El cambio táctico de Egipto no es casualidad. Durante los últimos ciclos, el cuerpo técnico implementó un sistema de rotación ofensiva que distribuye la responsabilidad entre varios jugadores. Mahmoud Saber, Mostafa Mohamed y Omar Marmoush han trabajado en sincronía para generar ocasiones sin depender de un solo delantero. Los datos de posesión y tiros a puerta en el partido contra Irán muestran una distribución más uniforme del ataque, lo que reduce la presión sobre Salah y permite al equipo mantener su peligrosidad incluso cuando él no está en el campo.
Salah se lesiona, pero Egipto descubre que no es el único que sabe patear 😅
Mientras Mohamed Salah se retiraba cojeando, los aficionados egipcios se preparaban para lo peor. Pero entonces Mahmoud Saber decidió que era su momento de brillar, y vaya si lo hizo. El equipo, lejos de colapsar, recordó que el fútbol es un deporte de once contra once, no de uno contra once. Ahora, con la clasificación en el bolsillo, los hinchas se preguntan si Salah debería pedir días libres más seguido para que el resto del equipo se acostumbre a jugar sin él.