La selección de Ecuador dominó el primer tiempo y estrelló dos balones en el larguero, pero no supo concretar. Costa de Marfil, en cambio, creció en el segundo tiempo y sentenció con un gol en el minuto 90. El 1-0 final deja una lección clara: perdonar en el área propia puede costar la derrota, incluso tras casi dos años de invicto.
Análisis táctico: la transición defensiva como factor clave ⚽
Ecuador controló el mediocampo en la primera mitad, pero su falta de definición permitió que Costa de Marfil ajustara su bloque defensivo. En la segunda parte, los marfileños explotaron los espacios dejados por laterales adelantados y ejecutaron una transición rápida que desarmó a la zaga ecuatoriana. El gol llegó tras una pérdida de balón en tres cuartos de cancha, evidenciando que la presión alta sin remate efectivo expone al equipo a contragolpes letales. La lección técnica es directa: sin gol, el dominio es solo estadística.
El larguero también juega, y hoy jugó contra Ecuador 😅
Dos remates al travesaño en el primer tiempo y cero goles. Parece que la suerte también tiene su propio plan de partido. A este paso, los palos ecuatorianos deberían cobrar sueldo de la federación marfileña, porque hicieron más por ellos que cualquier defensa. Eso sí, al menos Ecuador puede presumir de haber sido el equipo más ruidoso del estadio... con el sonido del balón golpeando el metal. Un clásico: dominar, fallar y luego ver cómo el rival se lleva los tres puntos.